martes, 3 de julio de 2012

Entretenida, pero totalmente innecesaria


THE AMAZING SPIDERMAN (2012)

Mi sorpresa cuando me enteré de la idea que rondaba por los estudios de Hollywood de realizar este reinicio (o reboot) de la franquicia del hombre araña fue mayúscula. Pese a la crisis reinante de ideas originales en Hollywood me parecía bastante increíble que fueran a rehacer una película filmada hace apenas 10 años. Sin embargo, Hollywood siempre tiene la capacidad de sorprenderme (para bien o, últimamente más, para mal) y así lo hizo nuevamente. Varios meses después la idea era firme y entraba en preproducción.

No es que podamos decir que la película sea una copia de la de Sam Raimi del 2002, ni que sea una mala película, pero sí que es cierto que cuenta la misma historia que la mencionada cambiando al enemigo de Spiderman y al interés romántico de éste. ¿Son estos datos suficientes para volver a intentar relanzar una saga? Desde mi punto de vista, no; desde el punto de vista de los grandes productores de Hollywood, sin duda.

En primer lugar quiero aclarar que tampoco soy un gran fan de las de Raimi, me parecen películas entretenidas y poco más. Al igual que ésta que nos ocupa. Sin embargo las de Raimi tienen una ventaja: fueron rodadas primero, por lo que la sensación de sorpresa era mayor. En ésta nos da la sensación de que hay escenas ya vistas (la muerte del tío Ben, que parece casi por compromiso con el cómic, teniendo mucha menos carga emotiva que en la de Raimi; o el momento de la picadura de la araña, pese a que cambien los motivos de la visita de Peter Parker al laboratorio levemente).

Así, nos encontramos con una película cuya mayor baza son sus actores. Un Andrew Garfield que consigue que nos olvidemos de Tobey Maguire casi al instante de aparecer en pantalla, una Emma Stone que salva su papel de Gwen Stacy de manera notable, un genial (y muy desaprovechado) Martin Sheen como Tío Ben o una Sally Field que consigue hacer suyo su papel de Tía May. Sin olvidarnos, por supuesto, de un vilano de altura interpretado por Rhys Ifans que, sin embargo, se queda un poco anodino hasta que se produce su transformación en el temible Lagarto. Tampoco nos equivoquemos, no es un trabajo actoral por el que serán recordados, pero logran salvar sus respectivos personajes de manera muy digna.

Los efectos especiales de la película son un poco decepcionantes, pues en algunos paseos de Spiderman por Nueva York, se notan demasiado los coches digitales o la física de éstos al moverse resulta un poco extraña, antinatural. Hay efectos soberbios, sí, pero hay otros que dejan un regusto un tanto amargo, empañando el resultado técnico final de manera notable.

Por otra parte, la acción es una tanto escasa y no está muy bien dosificada, con una escena final a la altura, pero con algún tramo un tanto lento (debido también al hecho de que estamos observando partes de una historia ya conocida). En algunos momentos la acción también resulta un tanto confusa, debido probablemente a que el director de la película, Marc Webb ("(500) días juntos", la serie "Lone Star"), no es un director de películas de acción o grandes blockbusters. Esto también se nota en el excesivo tono romántico que tiene el film en algunas partes, resaltando especialmente la relación de Peter Parker con Gwen Stacy, lo cual ralentiza el desarrollo de la historia, perjudicando al resultado final.
 
En conjunto estamos ante una película entretenida, que te hará pasar un buen rato fácilmente pero que apenas aporta nada a la historia ya contada hace 10 años por Raimi (exceptuando un apunte sobre los padres de Peter que puede ser bastante interesante si lo desarrollan bien en la segunda parte, ya programada para el 2 de mayo de 2014).


jueves, 7 de junio de 2012

Los peligros de la tecnología

 BLACK MIRROR (Miniserie de TV) (2011)

Nos encontramos ante una miniserie atípica. En primer lugar por su formato, con tres capítulos que tratan historias totalmente independientes y protagonizados por distintos personajes y actores. Y en segundo lugar por su temática común: los peligros del abuso (o mal uso) de la tecnología. 

Así, en el primer capítulo veremos a un Primer Ministro abrumado por los acontecimientos tras conocer el secuestro de la Princesa de Inglaterra y las extrañas peticiones de los secuestradores (atentos a los créditos finales, donde reside la verdadera clave del capítulo). En el segundo nos enfrentaremos a un mundo en el que la gente vive para pedalear en una bicicleta estática, en la cual ganan créditos en función de su cantidad de ejercicio que les sirven para comprarse todo tipo de objetos (tanto materiales como virtuales), y cuyo único objetivo en la vida es ganar un reality show. Y, por último, avanzaremos a un futuro en el que se implanta un chip a la gente, el cual graba todo lo que captan sus ojos las 24 horas del día, permitiendo a su usuario rebobinar, avanzar a cámara rápida o detenerse en todos los momentos que ha vivido.
Bajo estas tres premisas, Charlie Brooker, creador también de la sorprendente "Dead Set" (miniserie británica de 6 episodios en la que el mundo es atacado por zombis, siendo los últimos supervivientes los concursantes del Big Brother británico) nos alerta y, sobre todo, nos hace reflexionar sobre los peligros de otorgar gran relevancia a la tecnología en nuestras vidas.

Los actores elegidos, desconocidos para el gran público en su inmensa mayoría, cumplen sus roles de manera adecuada, sin realizar una interpretación brillante en ningún caso, pero consiguiendo el tono adecuado para no restar credibilidad al conjunto. Lo mismo ocurre con la dirección, el montaje o la banda sonora, sin sobresalir especialmente acompañan de manera adecuada a la historia.

Sin embargo, la serie tiene un gran pero: su irregularidad. Tanto entre los diferentes capítulos (el primero sobresale notablemente siendo el mejor de la serie, así como el tercero también mantiene el tipo en conjunto, siendo el segundo el más perjudicado en la comparativa) como dentro de los mismos, asistimos a unos altibajos demasiado grandes. Esta falta de ritmo en algunos momentos puede provocar la pérdida de espectadores; sin embargo, compensa aguantar la totalidad de los capítulos por lo que cuenta, no por el modo en que lo cuenta.  

Así, pese a que no profundiza en algunos aspectos todo lo que nos hubiese gustado, el mero hecho de plantear este tipo de temas para la reflexión posterior del espectador, así como  el modo en que lo hace, ya dan a esta serie unos buenos motivos para visualizarla sin que podamos considerarla una pérdida de tiempo.

En definitiva, estamos ante otra muestra del buen hacer británico ("Doctor Who", "Sherlock", "Dead Set", por poner tres ejemplos relativamente comerciales), pues con unos medios relativamente escasos (al menos en comparación con las grandes producciones norteamericanas) consiguen crear producciones que igualan el nivel de éstas e, incluso, que lo superan.


viernes, 11 de mayo de 2012

Podría haber sido grande… con un buen guión


SOMBRAS TENEBROSAS (DARK SHADOWS) (2012)

La nueva película de Tim Burton no es todo lo grande que podía haber sido…. entretiene, sí, pero le falta algo… ¡guión! Vayamos por partes…

La historia parece interesante. En 1776, una bruja (Eva Green) se enamora de un chico de buena familia, Barnabás Collins (Johnny Depp), el cual no corresponde su amor. Ésta, despechada, mata a la nueva novia del joven y le encierra como vampiro en un ataúd para que sufra eternamente su pérdida. Sin embargo, éste despierta casi 200 años después, en un mundo que le es ajeno y buscando restaurar el buen nombre de su familia. Tras volver a su casa, la cual está en un estado deplorable, se cruza de nuevo con la bruja, la cual es una próspera mujer de negocios muy respetada en el pueblo y que sigue obsesionada con Barnabás.

Nos encontramos ante una película con un comienzo más que sugestivo y que posee un plantel de actores cuanto menos interesante. Un Johnny Depp ("Piratas del Caribe", "Sleepy Hollow", "Sweeney Todd") que está en su salsa, con un personaje que se le ajusta como anillo al dedo y que el actor consigue hacer suyo desde el primer momento pero, por desgracia, mucho menos jugoso de lo habitual (quizás porque el espectador empatiza poco con él debido a su moral un tanto laxa); una Michelle Pfeiffer ("El precio del poder", "Las brujas de Eastwick", "Batman vuelve") correcta y muy desaprovechada como la matriarca de la familia Collins; una Helena Bonham Carter (la saga de "Harry Potter", "Sweeney Todd") magnífica, como casi siempre, en el papel de una psiquiatra un tanto especial; una Eva Green ("Casino Royale", "El reino de los cielos") con una gran química con Depp, que borda su papel de malvada a la par que sensual bruja acosadora de Barnabás; un Jackie Earle Haley (la serie de TV "Escudo humano") bastante correcto, aunque en un papel muy arquetípico (criado servicial y tontorrón) y una Chloë Grace Moretz (la espectacular Hit Girl de "Kick-Ass", "La invención de Hugo") arrebatadora, que borda su personaje (he de decir que desde "Kick-Ass" tengo predilección por esta joven actriz), pero con un desarrollo del mismo muy escaso, totalmente desaprovechado.
   
De este modo, asistimos a un espectáculo visual muy espectacular (similar a los que el director, Tim Burton -"Sweeney Tod", "Eduardo Manostijeras", "Mars Attacks!"-, nos tiene acostumbrados), con unos planos precisos y una fotografía muy cuidada. El director sabe jugar muy bien con la iluminación, aprovechando los recursos narrativos que ésta ofrece (sobre todo en la parte final).

Sin embargo, tal y como hemos apuntado anteriormente, el guión de la película acaba siendo un lastre para la misma. Tras un comienzo interesante y divertido, asistimos a una parte central de la película en la que apenas se desarrolla la historia (y las pocas cosas que pasan y son divertidas, ya nos las ha mostrado el tráiler, cómo no), que se sostiene por los pelos gracias al buen hacer de los actores.

Además, el montaje (no sé si será problema de guión o de montaje, pero bueno) adolece de una brutal falta de ritmo, con escenas que se dilatan en el tiempo innecesariamente y que no aportan nada a la trama, y otras mucho más interesantes que se resuelven demasiado rápidamente. Así, asistimos a unos tiempos muy descompensados, tanto para las acciones como para los personajes más secundarios (es decir, todos menos Johnny Depp y, si acaso, Eva Green), lo que provoca que muchos secundarios que podrían haber sido muy interesantes (la matriarca de la familia -Pfeiffer- o su hija -Chloë Grace Moretz-), tengan unos personajes apenas dibujados o que, de repente, nos "sorprendan" con un giro de guión apenas explicado anteriormente en la trama.

 
De este modo asistimos a una comedia descafeinada, con unos cuántos golpes muy gamberros y divertidos (el de la "M" es bestial, ya lo veréis), pero que pierde mucha fuerza por el maldito tráiler que nos muestra, sin exagerar, como la mitad de ellos, y que nos revienta más de la mitad de la trama de la película (también sin exagerar un ápice).  Esto, unido a un guión bastante endeble y muy irregular (con un inicio y final bastante interesante pero que sustenta toda su parte central en unos pocos golpes cómicos, la mayoría de los cuales ya hemos visto en el tráiler), provoca que una comedia gamberra y atrevida en algunos momento (y que podía haberse convertido en una buena película) se quede en una película entretenida, algo predecible y que aprueba por los pelos.


viernes, 20 de abril de 2012

Que la suerte esté siempre de vuestra parte…


LOS JUEGOS DEL HAMBRE (2012)

En primer lugar quiero aclarar que soy un gran fan de la saga de libros escritos por Suzanne Collins y que llevaba esperando esta película casi un año, por lo que soy consciente de que mi crítica no va a ser todo lo imparcial que debiera ser.

Estamos ante la primera adaptación de una trilogía (aunque la productora cinematográfica ya ha avisado que las adaptaciones serán cuatrilogía debido a que "los acontecimientos narrados en el último libro así lo requieren") de libros escritos por la autora Suzanne Collins. Dicha adaptación está batiendo todos los récords de taquilla, habiéndose alzado en un corto espacio de tiempo como el inicio de saga más rentable de la historia de EE.UU (ha recaudado sólo en EE.UU. más de 150 millones de dólares en su primer fin de semana cuando su presupuesto se estima en unos 75 millones de dólares).

Gary Ross ha conseguido captar la esencia de los libros (quizás haya ayudado el hecho de que su autora formase parte del equipo de guionistas), trasladándonos de manera muy realista al distrito de Panem. Panem es el nombre que recibe el territorio dominado con mano de hierro por el Capitolio en el cual conviven 12 distritos, los cuales han de enviar a un chico y una chica denominados tributos, a luchar una vez al año en unos juegos televisados en los que sólo puede sobrevivir una persona. Estos juegos se organizan con el fin de recordar a los distritos que les puede pasar si intentan sublevarse cómo hizo el Distrito 13, el cual fue aniquilado. Además, sirven de entretenimiento a los distritos más ricos, que incluso hacen apuestas sobre los ganadores o los "patrocinan"; y dan un rayo de esperanza a los distritos más pobres, permitiendo al Capitolio tenerlos controlados, trabajando y produciendo la materia prima que los distritos más ricos necesitan. 

Uno de los mayores aciertos de la película es el casting. En primer lugar una Jennifer Lawrence a la que el papel de Katniss Everdeen le viene como anillo al dedo, consiguiendo transmitir el torbellino de emociones que pasan por la mente de la protagonista en todo momento. A esta la acompañan unos correctos Josh Hutcherson y Liam Hemsworth, quienes interpretan a su compañero en los Juegos y a su mejor amigo en el Distrito 12, respectivamente. También tenemos a Stanley Tucci como el mediático presentador de los Juegos, en un papel muy diferente al que nos tiene acostumbrados pero en el que es una delicia verle; a Elizabeth Banks como la elitista encargada de los tributos del Distrito 12; a Woody Harrelson como el único vencedor del Distrito 12 de la historia, quién bebe para olvidar los Juegos en que participó y quién, además, es mentor y principal apoyo de los tributos de dicho distrito durante los Juegos; a Donald Sutherland como el oscuro presidente de Panem, en un papel demasiado breve para mi gusto pero que adquirirá protagonismo en las próximas entregas; y a Lenny  Kravitz como el estilista del Distrito 12, quién consigue crear una empatía considerable con el espectador pese a su relativamente fugaz papel.
El presidente de Panem (Donald Sutherland) con su asesor.


Uno de los inconvenientes del film es que, en su intento de ser extremadamente fiel a la obra original (cosa que consigue en gran medida, habida cuenta de la cantidad de material a adaptar), puede ser algo difícil de seguir en algunas partes, puesto que el director decide sacrificar algunas explicaciones que podrían haber ayudado a quiénes no se hayan leído la obra de Collins, en favor de introducir una mayor cantidad de elementos de la obra original.

Algunos de los tributos de otros distritos.
Por otra parte, Gary Ross capta desde el primer instante la sensación que la autora te intenta transmitir con la lectura del libro, pero el hecho de tener que esbozar muy rápido algunas situaciones, unido al uso de una cámara en mano muy justificada (sobre todo en aquellas partes en que la protagonista corre y apenas puede ver lo que sucede a su alrededor) pero que, aun así, en algunos momentos se vuelve un poco mareante, restan algo de fuerza al conjunto, sobre todo, como ya he dicho, para quienes no se hayan leído la obra de Collins.

Otra de las ventajas de la película es el trasfondo social y político que tiene la novela y que, por el momento, también está presente en la adaptación, el cual enriquece considerablemente la obra. La película deja entrever una crítica al abuso del poder y, sobre todo, a los sistemas de control excesivo sobre los ciudadanos. Si mantienen esta línea durante las próximas entregas podríamos encontrarnos ante una de las sagas a tener en cuenta para los próximos años.

En resumen, una película muy correcta y entretenida, más que recomendable para ir a ver al cine, la cual supera la media a la que nos tiene acostumbrados Hollywood con las adaptaciones (salvando honrosas excepciones), pero con algunos fallitos que esperemos vayan puliendo para las próximas entregas.


jueves, 12 de abril de 2012

Alístate en la Marina


BATTLESHIP (2012)

Nos encontramos ante una película entretenida y muy irregular, con momentos muy conseguidos y otros realmente tediosos e infantiles. De este modo asistimos a una primera media hora que es un anuncio de la Marina muy caro, con breve historia de amor incluida. Tras esto, asistimos a la presentación de los extraterrestres, que también resulta algo aburrida, habida cuenta de que ya hemos visto todo lo que va a suceder a continuación en alguno de los numerosos tráiler que pueblan la red (o que proyectan antes de las películas en los cines, para aquellos que, como yo, continúen con esta bonita tradición). 

Pasada esta parte es cuando la película comienza a dar lo que promete el tráiler; acción, explosiones, destrucción… y, lo mejor de todo, deja de tomarse tan en serio a sí misma. Así, asistimos a uno de los homenajes a los veteranos de guerra más interesantes que he podido ver en una película en mucho tiempo (para los que no hayan visto la película sólo diré que son veteranos de guerra reales, no actores, ya veréis por qué lo digo…), a la par que observamos un combate en alta mar muy bien rodado (y muy digital también, por suerte o desgracia) en uno de los acorazados más famosos de la historia, el USS Missouri, también conocido como "Mighty Mo" (Poderoso Missouri), que fue el último de esta clase construido por la Marina estadounidense y que asistió, entre otros, al ataque japonés a la flota americana de Pearl Harbor.

En cuanto al guión hay poco que decir, es más bien inexistente. Chico guapo que siempre se mete en problemas se enamora de chica guapa, cuyo padre (casualidades de la vida) es quién comanda toda la flota estadounidense y jefe directo del pobre chico. A esto le unimos un ataque alienígena, el cual no sabemos muy bien ni el porqué, y ya tenemos hecha la película.

Los actores aprueban muy justitos, destacando un Liam Neeson muy desaprovechado que salva su papel de una manera más que decente (pese a lo paródico del mismo en muchas ocasiones) y una Rihanna que, por mucho que se esfuerza, no te la crees en el papel de aguerrida soldado ni por asomo.

Por otra parte los encargados del diseño de producción no han tenido que trabajar mucho. Las naves alienígenas parecen descartes de diseños para "Transformers" (también de Hasbro), al igual que su modo de atacar en muchas ocasiones; y, los alienígenas, ven como Terminator, atacan como cualquier Transformer y, para remate, sus armaduras les hacen parecer clones del Jefe Maestro del famoso juego para Xbox "Halo".

En resumen, unos fuegos artificiales muy caros, que sin duda se habrán divertido tanto los actores como el director mucho rodando, pero que no cumplen las expectativas que prometía el tráiler y la productora, aunque tampoco sales del cine con la sensación de haber perdido tu tiempo o tu dinero.

Grabación de una secuencia de acción de la película.