viernes, 11 de mayo de 2012

Podría haber sido grande… con un buen guión


SOMBRAS TENEBROSAS (DARK SHADOWS) (2012)

La nueva película de Tim Burton no es todo lo grande que podía haber sido…. entretiene, sí, pero le falta algo… ¡guión! Vayamos por partes…

La historia parece interesante. En 1776, una bruja (Eva Green) se enamora de un chico de buena familia, Barnabás Collins (Johnny Depp), el cual no corresponde su amor. Ésta, despechada, mata a la nueva novia del joven y le encierra como vampiro en un ataúd para que sufra eternamente su pérdida. Sin embargo, éste despierta casi 200 años después, en un mundo que le es ajeno y buscando restaurar el buen nombre de su familia. Tras volver a su casa, la cual está en un estado deplorable, se cruza de nuevo con la bruja, la cual es una próspera mujer de negocios muy respetada en el pueblo y que sigue obsesionada con Barnabás.

Nos encontramos ante una película con un comienzo más que sugestivo y que posee un plantel de actores cuanto menos interesante. Un Johnny Depp ("Piratas del Caribe", "Sleepy Hollow", "Sweeney Todd") que está en su salsa, con un personaje que se le ajusta como anillo al dedo y que el actor consigue hacer suyo desde el primer momento pero, por desgracia, mucho menos jugoso de lo habitual (quizás porque el espectador empatiza poco con él debido a su moral un tanto laxa); una Michelle Pfeiffer ("El precio del poder", "Las brujas de Eastwick", "Batman vuelve") correcta y muy desaprovechada como la matriarca de la familia Collins; una Helena Bonham Carter (la saga de "Harry Potter", "Sweeney Todd") magnífica, como casi siempre, en el papel de una psiquiatra un tanto especial; una Eva Green ("Casino Royale", "El reino de los cielos") con una gran química con Depp, que borda su papel de malvada a la par que sensual bruja acosadora de Barnabás; un Jackie Earle Haley (la serie de TV "Escudo humano") bastante correcto, aunque en un papel muy arquetípico (criado servicial y tontorrón) y una Chloë Grace Moretz (la espectacular Hit Girl de "Kick-Ass", "La invención de Hugo") arrebatadora, que borda su personaje (he de decir que desde "Kick-Ass" tengo predilección por esta joven actriz), pero con un desarrollo del mismo muy escaso, totalmente desaprovechado.
   
De este modo, asistimos a un espectáculo visual muy espectacular (similar a los que el director, Tim Burton -"Sweeney Tod", "Eduardo Manostijeras", "Mars Attacks!"-, nos tiene acostumbrados), con unos planos precisos y una fotografía muy cuidada. El director sabe jugar muy bien con la iluminación, aprovechando los recursos narrativos que ésta ofrece (sobre todo en la parte final).

Sin embargo, tal y como hemos apuntado anteriormente, el guión de la película acaba siendo un lastre para la misma. Tras un comienzo interesante y divertido, asistimos a una parte central de la película en la que apenas se desarrolla la historia (y las pocas cosas que pasan y son divertidas, ya nos las ha mostrado el tráiler, cómo no), que se sostiene por los pelos gracias al buen hacer de los actores.

Además, el montaje (no sé si será problema de guión o de montaje, pero bueno) adolece de una brutal falta de ritmo, con escenas que se dilatan en el tiempo innecesariamente y que no aportan nada a la trama, y otras mucho más interesantes que se resuelven demasiado rápidamente. Así, asistimos a unos tiempos muy descompensados, tanto para las acciones como para los personajes más secundarios (es decir, todos menos Johnny Depp y, si acaso, Eva Green), lo que provoca que muchos secundarios que podrían haber sido muy interesantes (la matriarca de la familia -Pfeiffer- o su hija -Chloë Grace Moretz-), tengan unos personajes apenas dibujados o que, de repente, nos "sorprendan" con un giro de guión apenas explicado anteriormente en la trama.

 
De este modo asistimos a una comedia descafeinada, con unos cuántos golpes muy gamberros y divertidos (el de la "M" es bestial, ya lo veréis), pero que pierde mucha fuerza por el maldito tráiler que nos muestra, sin exagerar, como la mitad de ellos, y que nos revienta más de la mitad de la trama de la película (también sin exagerar un ápice).  Esto, unido a un guión bastante endeble y muy irregular (con un inicio y final bastante interesante pero que sustenta toda su parte central en unos pocos golpes cómicos, la mayoría de los cuales ya hemos visto en el tráiler), provoca que una comedia gamberra y atrevida en algunos momento (y que podía haberse convertido en una buena película) se quede en una película entretenida, algo predecible y que aprueba por los pelos.


viernes, 20 de abril de 2012

Que la suerte esté siempre de vuestra parte…


LOS JUEGOS DEL HAMBRE (2012)

En primer lugar quiero aclarar que soy un gran fan de la saga de libros escritos por Suzanne Collins y que llevaba esperando esta película casi un año, por lo que soy consciente de que mi crítica no va a ser todo lo imparcial que debiera ser.

Estamos ante la primera adaptación de una trilogía (aunque la productora cinematográfica ya ha avisado que las adaptaciones serán cuatrilogía debido a que "los acontecimientos narrados en el último libro así lo requieren") de libros escritos por la autora Suzanne Collins. Dicha adaptación está batiendo todos los récords de taquilla, habiéndose alzado en un corto espacio de tiempo como el inicio de saga más rentable de la historia de EE.UU (ha recaudado sólo en EE.UU. más de 150 millones de dólares en su primer fin de semana cuando su presupuesto se estima en unos 75 millones de dólares).

Gary Ross ha conseguido captar la esencia de los libros (quizás haya ayudado el hecho de que su autora formase parte del equipo de guionistas), trasladándonos de manera muy realista al distrito de Panem. Panem es el nombre que recibe el territorio dominado con mano de hierro por el Capitolio en el cual conviven 12 distritos, los cuales han de enviar a un chico y una chica denominados tributos, a luchar una vez al año en unos juegos televisados en los que sólo puede sobrevivir una persona. Estos juegos se organizan con el fin de recordar a los distritos que les puede pasar si intentan sublevarse cómo hizo el Distrito 13, el cual fue aniquilado. Además, sirven de entretenimiento a los distritos más ricos, que incluso hacen apuestas sobre los ganadores o los "patrocinan"; y dan un rayo de esperanza a los distritos más pobres, permitiendo al Capitolio tenerlos controlados, trabajando y produciendo la materia prima que los distritos más ricos necesitan. 

Uno de los mayores aciertos de la película es el casting. En primer lugar una Jennifer Lawrence a la que el papel de Katniss Everdeen le viene como anillo al dedo, consiguiendo transmitir el torbellino de emociones que pasan por la mente de la protagonista en todo momento. A esta la acompañan unos correctos Josh Hutcherson y Liam Hemsworth, quienes interpretan a su compañero en los Juegos y a su mejor amigo en el Distrito 12, respectivamente. También tenemos a Stanley Tucci como el mediático presentador de los Juegos, en un papel muy diferente al que nos tiene acostumbrados pero en el que es una delicia verle; a Elizabeth Banks como la elitista encargada de los tributos del Distrito 12; a Woody Harrelson como el único vencedor del Distrito 12 de la historia, quién bebe para olvidar los Juegos en que participó y quién, además, es mentor y principal apoyo de los tributos de dicho distrito durante los Juegos; a Donald Sutherland como el oscuro presidente de Panem, en un papel demasiado breve para mi gusto pero que adquirirá protagonismo en las próximas entregas; y a Lenny  Kravitz como el estilista del Distrito 12, quién consigue crear una empatía considerable con el espectador pese a su relativamente fugaz papel.
El presidente de Panem (Donald Sutherland) con su asesor.


Uno de los inconvenientes del film es que, en su intento de ser extremadamente fiel a la obra original (cosa que consigue en gran medida, habida cuenta de la cantidad de material a adaptar), puede ser algo difícil de seguir en algunas partes, puesto que el director decide sacrificar algunas explicaciones que podrían haber ayudado a quiénes no se hayan leído la obra de Collins, en favor de introducir una mayor cantidad de elementos de la obra original.

Algunos de los tributos de otros distritos.
Por otra parte, Gary Ross capta desde el primer instante la sensación que la autora te intenta transmitir con la lectura del libro, pero el hecho de tener que esbozar muy rápido algunas situaciones, unido al uso de una cámara en mano muy justificada (sobre todo en aquellas partes en que la protagonista corre y apenas puede ver lo que sucede a su alrededor) pero que, aun así, en algunos momentos se vuelve un poco mareante, restan algo de fuerza al conjunto, sobre todo, como ya he dicho, para quienes no se hayan leído la obra de Collins.

Otra de las ventajas de la película es el trasfondo social y político que tiene la novela y que, por el momento, también está presente en la adaptación, el cual enriquece considerablemente la obra. La película deja entrever una crítica al abuso del poder y, sobre todo, a los sistemas de control excesivo sobre los ciudadanos. Si mantienen esta línea durante las próximas entregas podríamos encontrarnos ante una de las sagas a tener en cuenta para los próximos años.

En resumen, una película muy correcta y entretenida, más que recomendable para ir a ver al cine, la cual supera la media a la que nos tiene acostumbrados Hollywood con las adaptaciones (salvando honrosas excepciones), pero con algunos fallitos que esperemos vayan puliendo para las próximas entregas.


jueves, 12 de abril de 2012

Alístate en la Marina


BATTLESHIP (2012)

Nos encontramos ante una película entretenida y muy irregular, con momentos muy conseguidos y otros realmente tediosos e infantiles. De este modo asistimos a una primera media hora que es un anuncio de la Marina muy caro, con breve historia de amor incluida. Tras esto, asistimos a la presentación de los extraterrestres, que también resulta algo aburrida, habida cuenta de que ya hemos visto todo lo que va a suceder a continuación en alguno de los numerosos tráiler que pueblan la red (o que proyectan antes de las películas en los cines, para aquellos que, como yo, continúen con esta bonita tradición). 

Pasada esta parte es cuando la película comienza a dar lo que promete el tráiler; acción, explosiones, destrucción… y, lo mejor de todo, deja de tomarse tan en serio a sí misma. Así, asistimos a uno de los homenajes a los veteranos de guerra más interesantes que he podido ver en una película en mucho tiempo (para los que no hayan visto la película sólo diré que son veteranos de guerra reales, no actores, ya veréis por qué lo digo…), a la par que observamos un combate en alta mar muy bien rodado (y muy digital también, por suerte o desgracia) en uno de los acorazados más famosos de la historia, el USS Missouri, también conocido como "Mighty Mo" (Poderoso Missouri), que fue el último de esta clase construido por la Marina estadounidense y que asistió, entre otros, al ataque japonés a la flota americana de Pearl Harbor.

En cuanto al guión hay poco que decir, es más bien inexistente. Chico guapo que siempre se mete en problemas se enamora de chica guapa, cuyo padre (casualidades de la vida) es quién comanda toda la flota estadounidense y jefe directo del pobre chico. A esto le unimos un ataque alienígena, el cual no sabemos muy bien ni el porqué, y ya tenemos hecha la película.

Los actores aprueban muy justitos, destacando un Liam Neeson muy desaprovechado que salva su papel de una manera más que decente (pese a lo paródico del mismo en muchas ocasiones) y una Rihanna que, por mucho que se esfuerza, no te la crees en el papel de aguerrida soldado ni por asomo.

Por otra parte los encargados del diseño de producción no han tenido que trabajar mucho. Las naves alienígenas parecen descartes de diseños para "Transformers" (también de Hasbro), al igual que su modo de atacar en muchas ocasiones; y, los alienígenas, ven como Terminator, atacan como cualquier Transformer y, para remate, sus armaduras les hacen parecer clones del Jefe Maestro del famoso juego para Xbox "Halo".

En resumen, unos fuegos artificiales muy caros, que sin duda se habrán divertido tanto los actores como el director mucho rodando, pero que no cumplen las expectativas que prometía el tráiler y la productora, aunque tampoco sales del cine con la sensación de haber perdido tu tiempo o tu dinero.

Grabación de una secuencia de acción de la película. 

viernes, 16 de marzo de 2012

Un estilo visual muy personal (y acertado)


EL LIBRO DE ELI (2010)

Nos encontramos ante un film atípico, un western de ciencia-ficción en el que los EE.UU. han sido asolados por una gran catástrofe (algo ya visto en otras películas, como la infravalorada "Mensajero del futuro" o la estupenda "Mad Max"), pero con un toque diferente a estas películas de temática similar. Los hermanos Hughes ("Desde el infierno") consiguen dar con el tono adecuado para el film, dirigiendo la película con mano firme y otorgando gran unidad al conjunto.

En primer lugar la película cuenta con un reparto de excepción: Denzel Washington ("Training Day", "American Gangster", "Marea roja") como el enigmático Eli; Gary Oldman (la nueva trilogía de "Batman", la saga de "Harry Potter", "El topo") como el malvado Carnegie y Mila Kunis ("Cisne negro") como Solara, hija adoptiva de Carnegie, la cual queda fascinada por la figura de Eli. Todos ellos acompañados de unos secundarios de lujo como Ray Stevenson (de la serie de la HBO "Roma") o Michael Gambon (Dumbledore en "Harry Potter" tras el fallecimiento del gran Richard Harris). Si bien es cierto que ninguno de los mencionados realizan en esta película la interpretación de su carrera, todos ellos resultan correctos y creíbles en sus respetivos papeles.

Además, el tema tratado en la película es muy interesante. Sin desvelar nada del argumento (odio los spoilers, por lo que no voy a hacerlos en mis críticas), podemos afirmar que da una vuelta de tuerca a lo ya visto, aunque hay que reconocer que los directores se quedan en la superficie y no profundizan todo lo que podrían haber profundizado en un tema tan jugoso como el que tienen entre manos. Sin embargo, el punto de partida es muy interesante. La lucha por un objeto que tiene mucho más poder del que parece a simple vista, por el que muchos estarían dispuestos a matar y que se puede usar tanto para hacer del mundo un lugar mejor como para manipular y controlar a la gente (y que se ha usado con anterioridad para ambos fines).

Por otro lado, uno de los aciertos de la película (y también he de reconocer que el motivo por el que no fui a verla al cine) es su estilo visual. Una imagen algo quemada y casi completamente desaturada, que si bien puede echarnos para atrás a la hora comenzar a ver la película (personalmente es un estilo que nunca me ha gustado), cuando te metes de lleno en la película y, sobre todo, tras conocer el final de la misma, entiendes que no podría haber sido de otro modo. El estilo visual, sorprendentemente, nos introduce poco a poco de manera magistral en la atmósfera del film, creándonos un sentimiento de malestar permanente totalmente acorde con el mundo en que viven los protagonistas. La escasez de diálogos en el film (cosa curiosa teniendo en cuenta el tema tratado), también ayuda enormemente a esta tarea de introducirnos en la atmósfera de la película.

Por último, hay que hacer mención a las espectaculares secuencias de acción, que si bien es cierto que son relativamente escasas, están rodadas con pulso firme y de manera magistral, usando muchas veces planos fijos y planos-secuencia que nos permiten vislumbrar con gran claridad lo que acontece en la escena, algo a lo que nos tiene poco acostumbrado el cine de acción de los últimos años. Hay dos secuencias especialmente destacables. Una de ellas es una pelea entre el protagonista, Eli, y una banda de asaltantes que intenta robarle sus pertenencias. Con un espectacular plano fijo durante toda la pelea, en el cual vemos a contraluz las figuras de los personajes recortadas contra el cielo de este mundo apocalíptico, asistimos a una carnicería en que el protagonista usa su machete para acabar con los asaltantes que le atacan. Otra de las secuencias de acción reseñables es cuando Carnegie ataca una casa con un grupo de sus seguidores. En un magistral plano secuencia (que mejora los realizados por Michael Bay en, por ejemplo, Dos policías rebeldes II), con una cámara espectacularmente estable que no te saca de la acción pese a estar en medio de un intenso tiroteo, seguimos a los protagonistas de uno y otro bando (y los diálogos que mantienen entre ellos), atravesando paredes y cristales mientras éstos estallan. Además, los movimientos de cámara están muy medidos para aportar algo a la acción y a la narración de la escena, no por el mero hecho de "como podemos, hagámoslo, aunque no tenga ningún sentido narrativamente hablando" (algo a lo que también nos tiene muy acostumbrados, por desgracia, el cine de acción actual).


Por tanto, estamos ante una película muy interesante, tanto visualmente como temáticamente, que aunque no profundiza todo lo que podría en el tema que trata, lanza algunas ideas muy interesantes para la reflexión y el debate. Si os la perdisteis en cine en su momento, dadle una oportunidad.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Lo mejor (y algo de lo peor) de Spielberg


WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA)

La nueva película del director Steven Spielberg, War Horse (Caballo de batalla), nos presenta la historia de un caballo excepcional en tiempos de la I Guerra Mundial. De este modo vemos la especial relación del caballo con su primer dueño, el joven Albert, y como va cambiando de dueño, llegando a pasar por ambos bandos de la contienda, haciendo algunos amigos muy particulares durante el camino.

Sin embargo la película tiene algunos peros que, quizás, si no fuese de Steven Spielberg no destacaríamos tanto, pero que no le podemos permitir al director de obras maestras como "Salvar al soldado Ryan" o "La lista de Schindler".

En primer lugar el protagonista no está claro del todo y, aunque en la mayor parte del metraje parece que es el caballo (y las relaciones que tiene con los diferentes dueños que se va encontrando a lo largo de la guerra), hay momentos que se centran demasiado en la historia del joven Albert, lo cual dificulta en ocasiones al espectador empatizar con los personajes. Además el inicio es algo lento (explicando demasido la historia de la familia Narracott y la relación del joven Albert con el caballo, al cual nombra Joey), lo que se podría llegar a perdonar si la historia del joven Albert y el caballo tuviese más presencia a lo largo de la historia, cosa que no ocurre. El inicio también es un poco lioso, lo cual, sin ser demasiado grave, me parece un poco preocupante viniendo de un director como Spielberg.

Por otro lado, me gustaría saber quién ha montado el trailer pues te muestra una pequeña parte de la historia, dando a entender que estamos ante una película muy diferente de lo que es (no es que lo que nos muestra el trailer sea mejor o peor que la película en sí, sino que nos hace esperarnos algo que apenas encontramos en el film). Esto puede provocar que haya espectadores que salgan del cine desilusionados con la película, no porque sea mala, sino porque se esperaban ver otra cosa.

Ahora bien, pese a estos peros de la historia, la película tiene gran cantidad de virtudes. En primer lugar la "actuación" del caballo es magistral, llegando a transmitir en algunos momentos emociones mejor que muchos actores. El joven Jeremy Irvine cumple su papel, pero podría haber ofrecido una interpretaión más magistral con el papel tan jugoso que tenía entre manos. Peter Mullan como Ted Narracott, padre de Albert, también borda su papel, destacando la tensa relación con su mujer, una espléndida Emily Watson (la cual tiene la que para mí, es una de las mejores frases de la película cuando le dice a éste tras haberla decepcionado: "Podré odiarte más, pero nunca quererte menos"). También destaca un irreconocible Benedict Cumberbatch (el Sherlock Holmes de la nueva serie que está triunfando en todo el mundo de la cadena británica pública BBC), un más que correcto (y odioso) David Thewlis como el casero de la familia Narracott y la que para mi es el descubrimiento de la película, una jovencísima Celine Buckens, que consigue empatizar más que nadie con el espectador en los pocos minutos que sale en pantalla (de hecho al finalizar la película el espectador lamenta que no se haya seguido un poco más la historia de la joven).

Por otro lado, la fotografía de Janusz Kaminski (colaborador habitual de Spielberg) es magistral en muchos momentos (aunque hay algunos planos en el desenlace de la historia que parecen un poco forzados en post-producción). Además, Spielberg muestra que sabe mover la cámara como nadie con una de las mejores transiciones vistas en cine en los últimos años (atentos a como pasa del jersey que esta tejiendo la madre del joven Albert al campo que está arando Albert con su caballo Joey). Además, hay un plano secuencia breve pero muy intenso, de una dificultad técnina más que notable (aspecto en el cual la película es irreprochable), en el cual vemos al caballo en medio de la guerra correr despavorido saltando a un lado y otro de la trinchera en medio de terribles explosiones, hasta que una de las veces calcula mal el salto y cae en la trinchera, levantándose y continuando corriendo por la misma.

También cabe mencionar que no se maltrató a ningún animal durante el rodaje de la película (cosa que viendo una de las escenas que dan paso a un momento realmente emotivo, aunque poco realista, de la película parece difícil). Para ello hubo una persona encargada de velar por los caballos y demás animales del rodaje, a la cual Spielberg dio potestad para desautorizarle en cualquier momento y parar el rodaje si consideraba que los animales estaban sufriendo cualquier tipo de daño, aunque fuese estrés.

Para finalizar, podemos afirmar que pese algunos momentos poco realistas, como cuando dos soldados de distinto bando van a rescatar al caballo que ha quedado atrapado entre alambres de espinos después de una tensa huida, rodada de manera espectacular y con mano firme (escena que, sin embargo, es de los mejores momentos de la película gracais al buen hacer de Spielberg), y a los fallos anteriormente mencionados. estamos ante una película realmente notable. Si aceptamos los momentos más emotivos (marca de la casa del Spielberg de E.T.) que a veces rayan el límite de lo melodramático y las licencias que se tiene que tomar para otorgar el protagonismo a un caballo en tiempo de guerra, estamos ante una película verdaderamente recomendable que aúna las dos mejores características del cine de Spielberg: el cine bélico con mensaje antibelicista y las historias emotivas y familiares.

Premiere de la película en el Reino Unido.