martes, 21 de agosto de 2012

Lo que promete el tráiler, ni más ni menos


LOS MERCENARIOS 2 (2012)

Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Jean Claude Van Damme, Dolph Lundgren, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris… ¿De verdad que sólo con ver este casting no os imagináis por donde pueden ir los tiros (nunca mejor dicho)?

Tenemos una película dirigida por el irregular Simon West ("Con Air", "La hija del general", "The Mechanic"), al cual Sylvester Stallone le cede el testigo tras el éxito de la primera entrega (guionizada, producida y dirigida por el propio Stallone). Así, asistimos a una película que no sólo recupera a casi todas las glorias del cine de acción de los 80 y 90, sino que la película en sí se erige como un sentido y nostálgico homenaje a este tipo de cine.
La película ofrece todo lo que promete el tráiler: acción bien manufacturada, tipos duros, muchos tiros y explosiones y un poco de autoparodia de los actores hacia sus anteriores trabajos. Así, al igual que ocurría en la primera película donde había una conversación inolvidable entre Willis, Stallone y Schwarzenegger en una iglesia en la que se lanzaban piques entre ellos (especialmente entre Stallone y Schwarzenegger, con un Willis que ejercía más de moderador), en esta segunda parte los más autoparódicos son estos mismos personajes (genial una conversación entre Willis y Schwarzenegger donde aparecen los célebres "Volveré" y "Yippee-Ki-Yei") a los que se les une un genial Chuck Norris (atentos al momento Cobra).

Desde el punto de vista de la interpretación o la historia no hay mucho que decir. Todos los actores están, como siempre, correctos en sus papeles de tipos duros, siendo el elemento autoparódico el que mejor funciona al introducir algo de humor a la trama así como guiños a los anteriores trabajos de los actores. La historia, al igual que en la primera entrega, no es más que un pretexto (entretenido, eso sí, que hay muchas películas actuales que no pueden decir lo mismo) para juntar a todas estas grandes estrellas del cine de acción y divertirse un rato rodando esta gamberrada. 

Por tanto, podemos decir que es una película entretenida y recomendable (si amas y conoces el cine de acción de los años 80 y 90, si no será bastante difícil que te entusiasme este film), con una historia entretenida, con una acción aceptable y cuya mayor baza son sus actores protagonistas y las grandes dosis de parodia hacia ellos mismos y hacia sus anteriores trabajos.






martes, 24 de julio de 2012

Una magistral serie británica


DOWNTON ABBEY (Serie de TV)

Nos encontramos ante una de esas joyas que de vez en cuando nos ofrece la siempre interesante televisión británica. Por nombrar algunas de estas joyas británicas podemos recordar la interesantísima serie de ciencia-ficción “Doctor Who”; la reinvención del investigador Sherlock Holmes adaptándolo a la actualidad en “Sherlock”; la miniserie de 3 episodios que nos alertaba sobre los peligros de la tecnología “Black Mirror” o la comedia de sketches “Little Britain”. Esto sólo por nombrar algunas de las joyas más recientes de la televisión británica aunque,  sin duda, hay muchas más que me dejo en el tintero por falta de espacio y tiempo.

Lo primero que cabe destacar de esta serie es la cuidada ambientación de la Inglaterra de principios del siglo XX. Dicha ambientación nos traslada desde el primer minuto a la época representada con un lujo de detalles verdaderamente asombroso, consiguiendo que nos introduzcamos en la trama desde el primer momento. Aquí cabe mencionar que el coste de la serie es de aproximadamente un millón de libras por capítulo. Aunque parezca una cantidad elevada, que lo es (no obstante es la serie británica más cara hasta la fecha), cuando vemos la ambientación y la comparamos con series españolas de coste levemente inferior (Águila Roja, más  900.000 euros por episodio; Cuéntame, más de 800.000 euros por episodio) vemos que el dinero parece estar mucho mejor aprovechado en ésta que nos ocupa.

También hallamos unos guiones milimétricamente cuidados (no obstante el creador de la serie y uno de los principales guionistas es Julian Fellowes, quién escribió el guión de la aclamada “Gosford Park” y, como curiosidad, interpretaba al Ministro de Defensa en la película del agente 007, “El mañana nunca muere”). De este modo las historias se construyen poco a poco, aportando todos los detalles precisos a su debido tiempo y sin incluir nada innecesario o irrelevante, consiguiendo que la historia no resulte tediosa o aburrida en ningún momento, cosa bastante meritoria habida cuenta de los tiempos que corren, donde importa más realizar gran cantidad de capítulos de gran duración para poder introducir mayor cantidad de publicidad y conseguir mayores ingresos que entregar un producto cuidado y bien acabado con la duración estrictamente necesaria.
A esto hay que añadir unas interpretaciones de primer nivel que, unidas a una construcción de personajes espectacular (casi podríamos decir que digna de estudio en las escuelas de guionistas), logran que empaticemos con todos los personajes y comprendamos sus motivaciones y anhelos.

Cabe destacar entre todos a la siempre genial Maggie Smith (la saga "Harry Potter", "Gosford Park") quien borda el papel de la mordaz Lady Violet, Condesa Viuda de Grantham (papel por el cual ha recibido numerosas nominaciones y premios). Sin embargo, tampoco podemos dejar de mencionar a Hugh Bonneville como el juicioso Conde de Grantham; Elizabeth McGovern como su mujer, la Condesa de Grantham; Michelle Dockery como la hija primogénita de la familia Crawley, Lady Mary, alrededor de la cual giran buena parte de las tramas; o Dan Stevens como el Primo Matthew, posible heredero del patrimonio de los Crawley.
Por supuesto, tampoco podemos obviar a los actores que interpretan al servicio de la gran mansión de Downton Abbey, pues alrededor de los mismos giran también muchas de las tramas, tanto principales como secundarias, de la serie. Jim Carter como el inflexible pero justo mayordomo Charles Carson; Phyllis Logan como la sensata ama de llaves, la sra. Hughes; Brendan Coyle como John Bates, el nuevo ayuda de cámara del Conde Grantham (en un papel escrito por Julian Fellowes expresamente para él); Rob James-Collier como el Primer Lacayo Thomas, quién ansía el puesto de ayuda de cámara de Lord Grantham; o Joanne Froggatt como Anna Smith, la Primera Doncella.

Como el lector habrá observado todos ellos son actores y actrices que, en su mayoría, son muy poco conocidos por el gran público. Sin embargo, logran dotar a sus personajes de una profundidad y unos matices realmente asombrosos. La serie también cuenta con estrellas invitadas de la talla de Samantha Bond (en un papel que acaba tornándose recurrente y que le viene como anillo al dedo a la actriz) o Charlie Cox, por poner un par de ejemplos bastante populares.

Podemos concluir diciendo que Downton Abbey, una de las grandes sorpresas del año y una de las mejores series de los últimos tiempos, está construida alrededor de cuatro grandes pilares: unas interpretaciones muy cuidadas y creíbles por parte de todos los actores y actrices (tanto los principales como los secundarios y las estrellas invitadas), una construcción de personajes admirable (tanto sobre el papel como actoralmente), unas tramas y unos guiones concisos, realistas y verdaderamente adictivos y una ambientación de la época realmente espectacular, con un amor por el detalle ciertamente destacable. En definitiva estamos ante una serie altamente recomendable que todo aquel que tenga ocasión debería ver. ¡Imprescindible!


martes, 3 de julio de 2012

Entretenida, pero totalmente innecesaria


THE AMAZING SPIDERMAN (2012)

Mi sorpresa cuando me enteré de la idea que rondaba por los estudios de Hollywood de realizar este reinicio (o reboot) de la franquicia del hombre araña fue mayúscula. Pese a la crisis reinante de ideas originales en Hollywood me parecía bastante increíble que fueran a rehacer una película filmada hace apenas 10 años. Sin embargo, Hollywood siempre tiene la capacidad de sorprenderme (para bien o, últimamente más, para mal) y así lo hizo nuevamente. Varios meses después la idea era firme y entraba en preproducción.

No es que podamos decir que la película sea una copia de la de Sam Raimi del 2002, ni que sea una mala película, pero sí que es cierto que cuenta la misma historia que la mencionada cambiando al enemigo de Spiderman y al interés romántico de éste. ¿Son estos datos suficientes para volver a intentar relanzar una saga? Desde mi punto de vista, no; desde el punto de vista de los grandes productores de Hollywood, sin duda.

En primer lugar quiero aclarar que tampoco soy un gran fan de las de Raimi, me parecen películas entretenidas y poco más. Al igual que ésta que nos ocupa. Sin embargo las de Raimi tienen una ventaja: fueron rodadas primero, por lo que la sensación de sorpresa era mayor. En ésta nos da la sensación de que hay escenas ya vistas (la muerte del tío Ben, que parece casi por compromiso con el cómic, teniendo mucha menos carga emotiva que en la de Raimi; o el momento de la picadura de la araña, pese a que cambien los motivos de la visita de Peter Parker al laboratorio levemente).

Así, nos encontramos con una película cuya mayor baza son sus actores. Un Andrew Garfield que consigue que nos olvidemos de Tobey Maguire casi al instante de aparecer en pantalla, una Emma Stone que salva su papel de Gwen Stacy de manera notable, un genial (y muy desaprovechado) Martin Sheen como Tío Ben o una Sally Field que consigue hacer suyo su papel de Tía May. Sin olvidarnos, por supuesto, de un vilano de altura interpretado por Rhys Ifans que, sin embargo, se queda un poco anodino hasta que se produce su transformación en el temible Lagarto. Tampoco nos equivoquemos, no es un trabajo actoral por el que serán recordados, pero logran salvar sus respectivos personajes de manera muy digna.

Los efectos especiales de la película son un poco decepcionantes, pues en algunos paseos de Spiderman por Nueva York, se notan demasiado los coches digitales o la física de éstos al moverse resulta un poco extraña, antinatural. Hay efectos soberbios, sí, pero hay otros que dejan un regusto un tanto amargo, empañando el resultado técnico final de manera notable.

Por otra parte, la acción es una tanto escasa y no está muy bien dosificada, con una escena final a la altura, pero con algún tramo un tanto lento (debido también al hecho de que estamos observando partes de una historia ya conocida). En algunos momentos la acción también resulta un tanto confusa, debido probablemente a que el director de la película, Marc Webb ("(500) días juntos", la serie "Lone Star"), no es un director de películas de acción o grandes blockbusters. Esto también se nota en el excesivo tono romántico que tiene el film en algunas partes, resaltando especialmente la relación de Peter Parker con Gwen Stacy, lo cual ralentiza el desarrollo de la historia, perjudicando al resultado final.
 
En conjunto estamos ante una película entretenida, que te hará pasar un buen rato fácilmente pero que apenas aporta nada a la historia ya contada hace 10 años por Raimi (exceptuando un apunte sobre los padres de Peter que puede ser bastante interesante si lo desarrollan bien en la segunda parte, ya programada para el 2 de mayo de 2014).


jueves, 7 de junio de 2012

Los peligros de la tecnología

 BLACK MIRROR (Miniserie de TV) (2011)

Nos encontramos ante una miniserie atípica. En primer lugar por su formato, con tres capítulos que tratan historias totalmente independientes y protagonizados por distintos personajes y actores. Y en segundo lugar por su temática común: los peligros del abuso (o mal uso) de la tecnología. 

Así, en el primer capítulo veremos a un Primer Ministro abrumado por los acontecimientos tras conocer el secuestro de la Princesa de Inglaterra y las extrañas peticiones de los secuestradores (atentos a los créditos finales, donde reside la verdadera clave del capítulo). En el segundo nos enfrentaremos a un mundo en el que la gente vive para pedalear en una bicicleta estática, en la cual ganan créditos en función de su cantidad de ejercicio que les sirven para comprarse todo tipo de objetos (tanto materiales como virtuales), y cuyo único objetivo en la vida es ganar un reality show. Y, por último, avanzaremos a un futuro en el que se implanta un chip a la gente, el cual graba todo lo que captan sus ojos las 24 horas del día, permitiendo a su usuario rebobinar, avanzar a cámara rápida o detenerse en todos los momentos que ha vivido.
Bajo estas tres premisas, Charlie Brooker, creador también de la sorprendente "Dead Set" (miniserie británica de 6 episodios en la que el mundo es atacado por zombis, siendo los últimos supervivientes los concursantes del Big Brother británico) nos alerta y, sobre todo, nos hace reflexionar sobre los peligros de otorgar gran relevancia a la tecnología en nuestras vidas.

Los actores elegidos, desconocidos para el gran público en su inmensa mayoría, cumplen sus roles de manera adecuada, sin realizar una interpretación brillante en ningún caso, pero consiguiendo el tono adecuado para no restar credibilidad al conjunto. Lo mismo ocurre con la dirección, el montaje o la banda sonora, sin sobresalir especialmente acompañan de manera adecuada a la historia.

Sin embargo, la serie tiene un gran pero: su irregularidad. Tanto entre los diferentes capítulos (el primero sobresale notablemente siendo el mejor de la serie, así como el tercero también mantiene el tipo en conjunto, siendo el segundo el más perjudicado en la comparativa) como dentro de los mismos, asistimos a unos altibajos demasiado grandes. Esta falta de ritmo en algunos momentos puede provocar la pérdida de espectadores; sin embargo, compensa aguantar la totalidad de los capítulos por lo que cuenta, no por el modo en que lo cuenta.  

Así, pese a que no profundiza en algunos aspectos todo lo que nos hubiese gustado, el mero hecho de plantear este tipo de temas para la reflexión posterior del espectador, así como  el modo en que lo hace, ya dan a esta serie unos buenos motivos para visualizarla sin que podamos considerarla una pérdida de tiempo.

En definitiva, estamos ante otra muestra del buen hacer británico ("Doctor Who", "Sherlock", "Dead Set", por poner tres ejemplos relativamente comerciales), pues con unos medios relativamente escasos (al menos en comparación con las grandes producciones norteamericanas) consiguen crear producciones que igualan el nivel de éstas e, incluso, que lo superan.


viernes, 11 de mayo de 2012

Podría haber sido grande… con un buen guión


SOMBRAS TENEBROSAS (DARK SHADOWS) (2012)

La nueva película de Tim Burton no es todo lo grande que podía haber sido…. entretiene, sí, pero le falta algo… ¡guión! Vayamos por partes…

La historia parece interesante. En 1776, una bruja (Eva Green) se enamora de un chico de buena familia, Barnabás Collins (Johnny Depp), el cual no corresponde su amor. Ésta, despechada, mata a la nueva novia del joven y le encierra como vampiro en un ataúd para que sufra eternamente su pérdida. Sin embargo, éste despierta casi 200 años después, en un mundo que le es ajeno y buscando restaurar el buen nombre de su familia. Tras volver a su casa, la cual está en un estado deplorable, se cruza de nuevo con la bruja, la cual es una próspera mujer de negocios muy respetada en el pueblo y que sigue obsesionada con Barnabás.

Nos encontramos ante una película con un comienzo más que sugestivo y que posee un plantel de actores cuanto menos interesante. Un Johnny Depp ("Piratas del Caribe", "Sleepy Hollow", "Sweeney Todd") que está en su salsa, con un personaje que se le ajusta como anillo al dedo y que el actor consigue hacer suyo desde el primer momento pero, por desgracia, mucho menos jugoso de lo habitual (quizás porque el espectador empatiza poco con él debido a su moral un tanto laxa); una Michelle Pfeiffer ("El precio del poder", "Las brujas de Eastwick", "Batman vuelve") correcta y muy desaprovechada como la matriarca de la familia Collins; una Helena Bonham Carter (la saga de "Harry Potter", "Sweeney Todd") magnífica, como casi siempre, en el papel de una psiquiatra un tanto especial; una Eva Green ("Casino Royale", "El reino de los cielos") con una gran química con Depp, que borda su papel de malvada a la par que sensual bruja acosadora de Barnabás; un Jackie Earle Haley (la serie de TV "Escudo humano") bastante correcto, aunque en un papel muy arquetípico (criado servicial y tontorrón) y una Chloë Grace Moretz (la espectacular Hit Girl de "Kick-Ass", "La invención de Hugo") arrebatadora, que borda su personaje (he de decir que desde "Kick-Ass" tengo predilección por esta joven actriz), pero con un desarrollo del mismo muy escaso, totalmente desaprovechado.
   
De este modo, asistimos a un espectáculo visual muy espectacular (similar a los que el director, Tim Burton -"Sweeney Tod", "Eduardo Manostijeras", "Mars Attacks!"-, nos tiene acostumbrados), con unos planos precisos y una fotografía muy cuidada. El director sabe jugar muy bien con la iluminación, aprovechando los recursos narrativos que ésta ofrece (sobre todo en la parte final).

Sin embargo, tal y como hemos apuntado anteriormente, el guión de la película acaba siendo un lastre para la misma. Tras un comienzo interesante y divertido, asistimos a una parte central de la película en la que apenas se desarrolla la historia (y las pocas cosas que pasan y son divertidas, ya nos las ha mostrado el tráiler, cómo no), que se sostiene por los pelos gracias al buen hacer de los actores.

Además, el montaje (no sé si será problema de guión o de montaje, pero bueno) adolece de una brutal falta de ritmo, con escenas que se dilatan en el tiempo innecesariamente y que no aportan nada a la trama, y otras mucho más interesantes que se resuelven demasiado rápidamente. Así, asistimos a unos tiempos muy descompensados, tanto para las acciones como para los personajes más secundarios (es decir, todos menos Johnny Depp y, si acaso, Eva Green), lo que provoca que muchos secundarios que podrían haber sido muy interesantes (la matriarca de la familia -Pfeiffer- o su hija -Chloë Grace Moretz-), tengan unos personajes apenas dibujados o que, de repente, nos "sorprendan" con un giro de guión apenas explicado anteriormente en la trama.

 
De este modo asistimos a una comedia descafeinada, con unos cuántos golpes muy gamberros y divertidos (el de la "M" es bestial, ya lo veréis), pero que pierde mucha fuerza por el maldito tráiler que nos muestra, sin exagerar, como la mitad de ellos, y que nos revienta más de la mitad de la trama de la película (también sin exagerar un ápice).  Esto, unido a un guión bastante endeble y muy irregular (con un inicio y final bastante interesante pero que sustenta toda su parte central en unos pocos golpes cómicos, la mayoría de los cuales ya hemos visto en el tráiler), provoca que una comedia gamberra y atrevida en algunos momento (y que podía haberse convertido en una buena película) se quede en una película entretenida, algo predecible y que aprueba por los pelos.