sábado, 19 de enero de 2013

La D es muda

DJANGO DESENCADENADO (2012)

Esta película nos recupera al mejor Quentin Tarantino, el de esos diálogos rápidos e ingeniosos, aquel capaz de mantenerte pegado a la pantalla durante 20 minutos hablando de los temas más triviales. Y sí, es un western. Aunque un western visto por Tarantino.
  
La película comienza con el Dr. King Schultz (Christoph Waltz) encontrándose con una caravana de esclavos. Intenta comprar a uno de ellos en particular, Django (Jamie Foxx) y, ante la negativa de sus dueños, lo libera con unos métodos muy particulares. A partir de aquí comienza la peripecia de estos dos hombres: uno un esclavo que busca venganza; el otro, un cazarrecompensas en contra de la esclavitud.

La nueva película de Quentin Tarantino nos trae lo mejor y lo peor del director. ¿Es demasiado larga? Sí, un poco. ¿Tiene unos diálogos agudos e ingeniosos? Como solo Tarantino puede escribirlos. ¿Es excesivamente violenta? En algunos momentos pero se contiene en otras muchas escenas. ¿Tiene personajes histriónicos y únicos? De esos que se ven uno cada varios años. ¿Es terriblemente divertida? Sin duda alguna.

La película, pese a durar 165 minutos se pasa volando, si bien es cierto que algunas partes se llegan a hacer un poco lentas, sobre todo tras conocer a Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), momento en que la película pierde algo de fuelle hasta que el criado negro más particular que ha parido el cine, interpretado magistralmente por Samuel L. Jackson, realiza un descubrimiento revelador que servirá de punto de inflexión para la trama.

Todos los actores interpretan sus papeles de manera magistral, pero hay que resaltar especialmente a Christoph Waltz en el papel de cazarrecompensas King Schultz, con unos diálogos y comportamientos deliciosos, así como a Samuel L. Jackson en el papel del malhablado criado de Calvin Candie. Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio, Kerry Washington y el resto del elenco, incluido el propio Quentin Tarantino en un cameo muy especial, cumplen en sus respectivos papeles de manera adecuada y correcta, sin desentonar en ningún momento.

Otro de los puntos fuertes de la trama son los continuos golpes de humor, introducidos por Tarantino en el momento adecuado magistralmente de forma que elevan la categoría del conjunto. Especial atención a este respecto merecen ciertas conversaciones (que no revelaré para no desvelar detalles de la trama y que la sorpresa sea mayor), así como el comportamiento del criado interpretado por Samuel L. Jackson, amén de una escena con sacos en la cabeza que me hizo llorar de risa en el cine ante lo absurdo de la situación.

Una de las cosas que más destaca es la fotografía, con unos planos espectaculares y unos encuadres cuidados hasta el extremo, además de un montaje magistral (durante el cual se permite incluso saltarse el eje en varias ocasiones, "¿por qué no?, soy Quentin Tarantino" sin que esto afecte al conjunto de manera negativa). Esto le permite al director jugar con los elementos narrativos que tiene a su disposición, permitiéndose mezclar en la banda sonora (sin que desentone en ningún momento, ¡ojo!) piezas de Enio Morricone con raps o canciones modernas (cosa totalmente impensable para cualquier otro director en un western).


También hay que hacer hincapié en que el mensaje del director está mucho más marcado en este filme que en otros de su filmografía, realizando una reflexión bastante clara y marcada sobre la crueldad humana, la esclavitud, la justicia, la voluntad y el deseo de venganza.

Por tanto, debido a unos diálogos brillantes, una fotografía espectacular, unas interpretaciones geniales, una banda sonora original y diferente y un montaje milimétrico, estamos ante un estreno que no nos podemos perder.
Un momento del rodaje del filme.

Contenido del artículo

viernes, 4 de enero de 2013

Una agradable sorpresa


JACK REACHER (2012)

Fui a ver esta película al pase de prensa sin grandes expectativas y la verdad es que me sorprendió muy gratamente. Estamos ante una intriga bien construida, que mantiene el interés durante toda la trama sin resultar aburrida o lenta en ningún momento y con unas escenas de acción muy realistas y conseguidas.

La película comienza con un tiroteo de un francotirador que, en una sala con un buen sistema de sonido (como en la que tuve ocasión de verla), pone los pelos de punta por el realismo y la sequedad de los disparos. El sospechoso, tras ser atrapado, sólo habla para solicitar la presencia de Jack Reacher. Así comienza una tensa intriga en donde poco a poco se irán descubriendo las verdaderas ambiciones y motivaciones de los personajes.



Una de las grandes bazas de esta película es el casting elegido, comenzando por un Tom Cruise (saga "Misión Imposible", "Minority Report", "Collateral") en estado de gracia, que soporta en gran medida el peso de la película, pero que ha sabido acompañarse de excelentes secundarios que le rodean y aparecen en los momentos más indicados para ello. Así, junto a la excelente interpretación de Cruise como el ex-militar Jack Reacher (quién da nombre al film), un personaje a quién Cruise logra dotar de una personalidad propia, muy diferente de los papeles a los que nos tiene acostumbrados, nos encontramos a Helen Rodin, la abogada del francotirador, interpretada por Rosamund Pike ("Muere otro día", "Orgullo y prejucio", "Los sustitutos"), quién ha cogido un caso que está perdido de antemano por la abrumadora cantidad de pruebas contra el sospechoso del tiroteo, cosa que nadie se puede explicar.

También aparecen Richard Jenkins ("Quemar después de leer", "Déjame entrar", "La sombra del reino") como el fiscal del distrito, quién justamente es el padre de Helen e intenta disuadirla de continuar con un caso que se sabe perdido de antemano; Werner Herzog (más conocido como director que como actor), en un papel bastante breve pero muy interesante y que parece hecho a la medida del director alemán; y Robert Duvall ("Open Range", "60 segundos", "Un día de furia"), en un papel corto pero muy intenso que hará las delicias de sus fans y arrancará alguna que otra carcajada a la sala.

Por otra parte, pese a lo que pueda parecer en el tráiler español (cuántas veces me habré quejado ya de esto, de esos tráilers que engañan al espectador para llevarlo al cine) avisar que no estamos ante una película de acción (aunque hay varias escenas más que correctas), sino ante una historia de suspense e intriga con tintes de acción.
 
Pese a esto, hay que reconocer que a lo largo del metraje nos encontramos con una persecución bastante diferente a lo habitual en el género, con un rodaje muy dinámico y que permite ver a los actores en el interior de los coches realizando las escenas de acción (especialmente a Tom Cruise, quién hizo buena parte de las escenas de riesgo). Esto permite que contemplemos una persecución más realista y cercana, con muchos golpes de chapa y pequeños derrapes en vez de espectaculares vuelcos e inmensas explosiones (los cuales, en ocasiones, pueden terminar sacándonos de la película). Además, la persecución cuenta con un final que, si bien no es totalmente original, si es diferente a lo usual en el género.
 
También nos encontramos con unas cuantas peleas cuerpo a cuerpo que están realizadas de manera seca y contundente, sin grandes artificios pero con un gran manejo de la cámara y los tiempos, lo que nos permite disfrutar de Tom Cruise  realizando una lucha cuerpo a cuerpo de manera realista y muy bien coreografiada.

La película cuenta también con una fotografía y una banda sonora para nada destacables, aunque acompañan al conjunto de manera precisa, sobria y elegante. Sin embargo sí hay que reconocer y mencionar el excelente uso que se hace durante la película, en especial durante el tiroteo inicial, de los silencios y las pausas en la música, los cuales incrementan la tensión y la intriga de manera espectacular.

En definitiva, una película que, sin revolucionar un género o ser lo mejor del año, se destaca como una de las apuestas más interesantes como cine de evasión, con un guión inteligente y sencillo, unas interpretaciones notables (en especial Tom Cruise en un papel diferente al que nos tenía acostumbrado y que parece hecho a su medida) y unas set pieces de acción más que correctas.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Los inicios del Rey Midas


EL DIABLO SOBRE RUEDAS (DUEL) (1971)

Nos encontramos ante la primera película del llamado Rey Midas de Hollywood. Esa película con la que los admiradores del director (entre los que me incluyo) callamos la boca a todos aquellos que afirman que Spielberg es un buen director porque maneja grandes presupuestos.

Rodada en 1971 como un encargo de la ABC para ser emitida como la "película de la semana", el telefilme, con un presupuesto realmente reducido de apenas unos cientos de miles de dólares, cosechó tal cantidad de buenas críticas (incluyendo varias nominaciones a los Emmy, de los cuales ganó el de "Montaje de sonido") que tras su paso por televisión, se encargó a Spielberg que añadiera unos minutos más de metraje. De este modo, se añadió a los 71 minutos iniciales un par de secuencias (como la del autobús escolar) que no desentonan con el tono general de la película (si no lo sabes previamente es casi imposible distinguir los minutos añadidos) que permitieron alcanzar al filme una duración de casi 90 minutos (la versión que ahora se vende en DVD y Blu-Ray y que se emite por televisión siempre) con el fin de poder estrenar la película en salas comerciales.
 
La película narra la historia de un hombre corriente (un genial Dennis Weaver) que se ve asediado durante un largo viaje por carretera por un camión Peterbilt con muy malas pulgas. Con un punto de partida tan simple, Spielberg logra crear una sensación constante de tensión, suspense e interés en el espectador como pocas veces se ha visto en la pantalla. Además, con el mérito de estar toda la película sostenida simplemente por el duelo entre el camión asediador y el conductor asediado, cuyo duelo va in crescendo hasta el inesperado final.

El propio director ha reconocido en multitud de ocasiones que esta película tiene enormes influencias del maestro del suspense, Alfred Hitchcock. Esta influencia se aprecia claramente en el modo de manejo de la tensión durante toda la película. Por citar un ejemplo más concreto, el hecho de que la amenaza sea durante toda la película el camión, totalmente despersonalizado y que adquiere a su vez una personalidad propia desde el primer momento. Pero es el camión la amenaza, no el camionero que lo conduce. Esto ha dado pie a multitud de interpretaciones sobre el significado del mismo y la tesis de la propia película (la amenaza del progreso, el temor a los más fuertes…), todas ellas bastante improbables a mi parecer, pues el propio Spielberg ha reconocido que solo buscaba realizar una película de suspense entretenida partiendo de la lucha de un hombre ante un enemigo monstruosos e inhumano (la misma tesis que se desprende de su obra posterior, "Tiburón").

La película posee también una gran fotografía (quién no recuerda, por citar un ejemplo, ese plano a contraluz del camión en el túnel, que enciende los faros amenazadoramente y se lanza contra nuestro aterrado protagonista que intenta desesperadamente proteger a unos niños que corretean por el arcén), un montaje milimétrico (la tensión se consigue en gran medida con un manejo soberbio del mismo, sirva como ejemplo ese inicio con planos subjetivos del coche de nuestro protagonista, que poco a poco nos van introduciendo de manera espectacular en la película sin que apenas nos demos cuenta) y una banda sonora que, sin ser nada del otro mundo, acompaña la acción correctamente.

En definitiva, estamos ante una película de obligatorio visionado para todo aquel que no la haya disfrutado todavía y que hay que revisionar de vez en cuando, tal y como afirma su actor protagonista, Dennis Weaver ("Yo veo la película al menos dos veces al año para recordarla").

martes, 20 de noviembre de 2012

Historia sencilla pero efectiva y visualmente impactante


EL QUINTO ELEMENTO (1997)

La película que nos ocupa está dirigida por el francés Luc Besson ("Nikita", "El Profesional (León)", "Juana de Arco"), el apodado "Michael Bay francés" debido a su estilo muy similar al realizador americano (grandes dosis de acción y guiones que, en la mayoría de los casos, consiguen el aprobado bastante justito). La diferencia entre el francés y el americano es que el primero no sólo produce y dirige, sino que muchas veces escribe o colabora en sus guiones, por lo que es también "culpable" de la calidad del libreto.

En este filme ocurre lo mismo, puesto que el guión es bastante sencillo para lo que podríamos esperar de una historia de acción y ciencia-ficción. Sin embargo, el realizador consigue aportar su sello personal al conjunto, ofreciéndonos una de sus películas más personales y elevando notablemente el resultado final del mismo. Para ello juega la baza del humor, introduciendo el mismo en los momentos más apropiados y sin llegar a saturar o molestar al espectador en la mayoría de los casos (hay gente que no soporta al personaje de Ruby Rhod, pero son espectadores puntuales y es un personaje lo suficientemente secundario como para no enturbiar el conjunto pese a que ocurra esto).

A este resultado final también ayuda en gran medida un casting escogido espectacularmente. Empezamos con un Bruce Willis (la saga "La jungla de cristal", "Pulp Fiction", "Armageddon") insuperable es su papel del malhablado taxista Korben Dallas ("Sólo conozco dos idiomas: inglés con tacos e inglés sin tacos"). Una Milla Jovovich (la saga "Resident Evil", "Juana de Arco"), por aquel entonces prácticamente desconocida, como Leeloo ("Los humanos sois muy extraños, todo lo que creáis lo usáis para destruir"). Un Gary Oldman (la nueva trilogía de "Batman", la saga "Harry Potter", "Air Force One") espectacular, como siempre, que interpreta al villano Jean-Baptiste Emanuel Zorg ("No me gustan los guerreros; estrechos de miras y nada finos. ¡El honor, el honor ha matado a millares y nunca ha salvado a nadie!"). Y por último, un acertadísimo, divertidísimo e histriónico Chris Tucker (la trilogía "Hora Punta", "El dinero es lo primero", "Jackie Brown") como la megaestrella de la radio, Ruby Rhod ("¿Verde? ¡Superverde!"). Las frases entrecomilladas dichas por cada personaje definen de manera bastante acertada la mentalidad del personaje interpretado, no están seleccionadas al azar, además de que sirven para que aquellos que ya han visto esta película rememoren algunos momentos geniales de la misma.

Hay que mencionar que, pese a que poca gente lo sabe, no estamos ante una superproducción americana como puede parecer observando el casting tan internacional que protagoniza la cinta, sino ante una producción francesa que, no obstante, contó con un presupuesto estimado en unos 80 millones de dólares, algo nada desdeñable para la época.

También cabe destacar como curiosidad que el vestuario de la película está enteramente diseñado por el prestigioso modisto francés Jean-Paul Gaultier, quien logra crear un vestuario en consonancia con el futurista mundo que nos presenta la película (coches voladores, viajes intergalácticos, ciudades superpobladas…), enriqueciendo el resultado visual de la obra de manera notable.

Otra de las grandes bazas de la película es un montaje más que correcto, con algunos momentos verdaderamente brillantes. Cabe destacar especialmente cuando se nos realiza un montaje en paralelo entre una actuación de ópera de "La Diva" y una violenta pelea y tiroteo en las habitaciones de un crucero galáctico.

Podemos concluir afirmando que estamos ante un producto muy correcto, que si bien posee un guión relativamente normalito, que no destaca especialmente dentro del género, nos permite pasar un buen rato gracias a un correcto tratamiento de los personajes, una cuidada elección del casting, un desarrollo de la historia bastante adecuado y unas buenas dosis de humor para sazonar la acción y romper los momentos de mayor tensión.


miércoles, 24 de octubre de 2012

No parece española


Cartel promocional de la película
LO IMPOSIBLE (2012)

Sí, ese es mi titular, lo siento, no parece española. Y lo digo como elogio. Porque seamos realistas, cuando comentamos el cine patrio siempre decimos frases como "Está bastante bien… para ser española", "Para ser española no está mal" o, en el mejor de los supuestos y como en el caso de la película que nos ocupa, "Pues está muy bien, no parece española".

Sé que estoy generalizando, pues hay ciertas excepciones (por suerte, poco a poco, cada vez alguna más) en donde se presentan productos más que decentes producidos dentro de nuestras fronteras que alcanzan grandes cotas de calidad, pero por desgracia no es la tónica habitual a la que estamos acostumbrados. Siempre que vemos una película española no vamos con la idea de compararla con las películas extranjeras, pues sabemos que en el 99% de los casos, la obra española no resistirá dicha comparación mucho tiempo.
Ewan McGregor en un fotograma de la película.

La película que nos ocupa está dirigida por Juan Antonio Bayona, director que debutó con excelente críticas hace unos años con "El orfanato" tras haber realizado algunos cortometrajes bastante reconocidos. Bayona se propone introducirnos desde el primer momento en el interior del desastre, no solo que empaticemos con los personajes, sino que de verdad vivamos y sintamos con ellos todo aquello que les sucede. Y la verdad es que lo consigue con creces.

Para esto, se rodea de un reparto de caras conocidas (Ewan McGregor, Naomi Watts) y de unos cuantos actores casi desconocidos, entre los que destaca enormemente Tom Holland y, en menor medida, Oaklee Pendergast y Samuel Joslin, que cumplen su función de manera espectacular.

En primer lugar hay que aclarar que el mayor protagonista de la película (tanto por cantidad de tiempo en pantalla como por calidad de la interpretación) es el prácticamente desconocido (al menos para el público español) Tom Holland, quién consigue a sus apenas 15 años realizar una interpretación sobrecogedora. Naomi Watts realiza otra soberbia interpretación en su carrera, pero tampoco la "interpretación de su vida" que muchos críticos están diciendo (no hemos de olvidar la estupenda filmografía de esta actriz, que cuenta en su haber con títulos como "21 gramos", "Caza a la espía" o "Promesas del Este"). Ewan McGregor está soberbio, acaparando gracias a su  espléndida actuación algunos de los momentos más emotivos de la película.

También hay que avisar que los papeles tan anunciados en España de Marta Etura y Geraldine Chaplin se convierten en apenas unos cameos, pues la historia se centra en la supervivencia de la familia en las horas posteriores a la catástrofe que asoló Tailandia en el 2004. Quienes sin embargo consiguen hacerse un hueco propio son los jóvenes Oaklee Pendergast y Samuel Joslin, que interpretan a los dos hijos menores de la familia asolada por la tragedia. Aquí se nota el buen hacer del director español, quién consigue extraer unas interpretaciones espectaculares de los pequeños en los pocos minutos que aparecen en pantalla, al igual que del resto del reparto.
 
Otra de los aspectos que ayudan al director barcelonés a introducirnos en la catástrofe son los efectos visuales y especiales. Estos están creados íntegramente por empresas españolas y nos demuestran que si sabes aprovechar bien un presupuesto (alrededor de 30 millones de euros), muy modesto para los estándares de Hollywood aunque bastante elevado para ser una producción española, puedes lograr crear una película al nivel de las grandes producciones extranjeras.

Por último, quisiera destacar la estupenda labor del departamento de sonido. Y no sólo la banda sonora de Fernando Velázquez, que es sobrecogedora, y en la cual se nota bastante la mano de Michael Giacchino (la serie "Perdidos"), el cual incluso está acreditado como "agradecimientos"; sino del departamento de sonido desde el momento de la grabación hasta el posterior montaje y mezcla de sonido. En muchas ocasiones, especialmente durante el envite de la ola del tsunami, estamos más sobrecogidos por los efectos sonoros y la estupenda mezcla (recomiendo ver esta película en un cine equipado con un gran sistema de sonido) que por la crudeza e impotencia de las imágenes en sí mismas (que también son espectaculares y muy bien resueltas y montadas, no estoy menospreciándolas).

Naomi Watts, protagonista del film

Ya para finalizar, por realizar una leve crítica a la película, hay brevísimos momentos en que las situaciones están resueltas con algunos trucos para conseguir la lágrima del espectador, pero viendo todo lo demás que rodea al conjunto es un aspecto que podemos fácilmente ignorar y pasar por alto, pues no obstante estamos ante un drama y es lógico que el director se tome algunas licencias y tire en algún momento de tópicos.


En definitiva, estamos ante una de las películas más importantes del año, firme candidata para los Oscar (y no sólo a "Mejor Película Extranjera", sino que el departamento de sonido, además de quizás algún otro, debería como mínimo estar nominado en alguna de sus categorías -"Mejor Sonido" y/o "Mejores Efectos Sonoros"-) y que no puedes dejar pasar la oportunidad de ver en pantalla grande. Una película española muy recomendable.


Juan Antonio Bayona durante el rodaje del film
.
Fotograma del impresionante tsunami.