Un joven ladrón de coches, extraordinariamente virtuoso para su edad, intenta abandonar el mundo de delincuencia en que se encuentra inmerso, pero la gente para la que trabaja no se lo pondrá nada fácil. Mientras tanto, consigue una oportunidad de ensueño de la mano del dueño de un equipo de carreras que está decidido a darle una segunda oportunidad permitiéndole formar parte de su equipo e, incluso, dormir en su propia casa. Allí, el piloto estrella del equipo tampoco se lo pondrá nada fácil, tratándole mucho peor que al resto (a los que también trata mal, por cierto) y faltándole al respeto continuamente por considerar que no es digno de formar parte de ese equipo.
Kevin Dillon (el eterno Johnny ‘Drama’ de la serie Entourage) hace lo que puede con un papel que no está completamente definido y que no tiene mucho trasfondo sobre el que construir aristas al personaje, un antiguo corredor retirado y reconvertido en director de equipo gracias al dinero de su mujer tras un grave accidente. DeRon Horton realiza una interpretación muy plana, con un papel también plagado de clichés y sin apenas profundidad (un joven ladrón de coches con buen corazón que delinque para cuidar y proteger a su hermana pequeña). Por último, Christina Moore cumple correctamente como la sufrida esposa del personaje de Kevin Dillon, aunque tampoco realiza una interpretación memorable debido también a un personaje bastante anodino.


En definitiva, estamos ante una película que no emocionará a nadie y que solo los apasionados de este tipo de carreras todoterreno o de los vehículos a motor encontrarán algún aliciente para visionar, siendo además los únicos espectadores que, si no son muy exigentes, quizás no salgan decepcionados totalmente con la misma.
![]() |
Christina Moore en una escena de la película. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario